La reina de azul y blanco

El nombre de la chinandegana Adriana Paniagua sonó fuerte entre los nicaragüenses desde el 19 de abril, cuando se pronunció sobre la violencia que apenas empezaba a verse en las calles, una situación que de una u otra forma se ha mantenido hasta ahora.

Después de ello, Adriana salió a las calles con su bandera azul y blanco y ese amor por la patria y por sus iguales, expresado en tiempos de crisis, no ha menguado ni un poco en su trayectoria en el concurso de belleza más importante de todos.

En su primer día de registros, tallados, entrevistas y fotos del certamen, la reina de belleza apareció con un mono azul y un detalle en blanco.

“Yo quería que este primer día mi vestuario fuera alusivo a Nicaragua, por eso me vestí de azul y blanco, porque quiero que la gente conozca sobre mi país, los colores de mi amada Nicaragua que estoy tan orgullosa de representar”, dijo Adriana desde Bangkok, Tailandia, a través de sus redes sociales.

Adriana Paniagua se ha descrito como una mujer que actúa con amor y pasión en todo lo que hace.

“Adriana Paniagua, ¡Nicaragua!” , grita ella, y es la frase por la cual se ha caracterizado, la energía y la emoción con la cual se presenta. “No tengo palabras para agradecer el apoyo que me han brindado todos los nicaragüenses. Para mí ha sido un honor, un orgullo y una bendición representar de la mejor manera a Nicaragua”, expresó recientemente.

Carismática y auténtica, Adriana se relacionó con el resto de las participantes y dejó en alto el nombre de Nicaragua. “Ya no soy Adriana Paniagua, ahora seré Nicaragua”, escribió ella en sus redes sociales mucho antes de las preliminares y ha dado peso a sus palabras con cada pasarela, cada fotografía, cada video y grito de presentación.

Adriana ha hecho historia, se ha convertido en la reina de un pueblo que vive a diario una lucha por la libertad, y eso no se podrá desligar de su imagen. Ella es la reina del azul y blanco.

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