Los ojos pueden revelar enfermedades

“Al igual que ocurre con la piel, que puede reflejar otras enfermedades, los ojos son un órgano donde se pueden manifestar señales de otras enfermedades que no son propias de ellos y de la visión”, explica a EFE Ana Albandea, doctora del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. Asimismo, la pupila en sí, con sus propios nervios y músculos, puede mostrar signos de que algo no va bien.

“Los reflejos pupilares son básicos en cualquier exploración. Si esos reflejos son normales o están alterados nos pueden ayudar a ver si puede haber una enfermedad u otra, como patologías del sistema nervioso central, enfermedades neurodegenerativas, accidentes vasculares, traumatismos…”, indica Albandea.

Este apoyo de la oftalmología para confirmar e incluso dar la señal de alarma de enfermedades del organismo, hace que sea recomendable que pacientes con factores de riesgo acaben acudiendo a revisión, derivados por el médico de cabecera.

“Pero sería casi inabarcable para la sanidad pública asumir una revisión anual de todos los adultos sanos, sin síntomas”, comenta la especialista en la Sección de Párpados, Órbitas y Vías Lagrimales del Ramón y Cajal.

Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que puede afectar a todas la partes del cuerpo y de forma específica a los ojos.

“A las personas diabéticas sí es necesario hacerles controles anuales oftalmológicos”, indica la doctora del Ramón y Cajal. Por eso, al asomarse al fondo de ojo, “vemos cómo está el estado de arterias y venas porque la vascularización de la retina se afecta de forma muy peculiar en el paciente diabético”.

Estas señales se muestran de múltiples maneras: pequeñas dilataciones de capilares, puntos rojos o microaneurismas, hemorragias en la retina o exudados (una especie de sustancia amarillenta) en el fondo de ojo.

Enfermedades hepáticas

La enfermedad de Wilson se produce en personas que no eliminan correctamente el cobre por lo que se deposita en determinados tejidos.

El cobre liberado por el hígado, sale directamente al torrente sanguíneo, causando graves daños en el cerebro, los riñones y los ojos.

“El cobre se deposita en capas de la córnea y en el microscopio se ve de un color marrón verdoso, síntoma que puede apoyar el diagnóstico de médicos internistas y de digestivo”, explica la oftalmóloga.

Tiroides

Los pacientes con problemas de tiroides pueden tener, a lo largo de su vida, alguna alteración ocular. En este campo sí hay signos oftalmológicos que permiten al especialista en salud visual hacer un diagnóstico previo y derivar al endocrinólogo. “Son pacientes que tienen los ojos como espantados, más abiertos, párpados muy hinchados y que, a veces, ven borroso”, argumenta la doctora.

Hipertensión arterial

Ante un paciente con crisis hipertensiva, con un nivel de presión arterial por encima de 20, es necesario someterle a un fondo de ojo, pero en pacientes hipertensos controlados “realmente no sería necesario esa revisión rutinaria de ojo”, indica la especialista.

Ojo con estrabismo

Un ictus o un accidente cerebrovascular, como una hemorragia o infarto, puede provocar en el adulto un estrabismo adquirido al afectar a un nervio que es el que mueve los músculos de los ojos. Son pacientes que pueden tener visión doble o diplopía y hay que averiguar su causa.

“El ojo -señala Albandea- está sufriendo la visión doble y los oftalmólogos estudiamos cómo se mueve el ojo y qué músculo es el que está afectado. Y debe ser la intervención del internista o neurólogo el que determine por qué está afectado ese nervio en concreto”.

Otras Noticias