Rival de Chocolate se conocerá la otra semana

Costa Rica será el destino del tetracampeón mundial de boxeo Román “Chocolatito” González adonde viajará en la primera semana de febrero a Santa Ana, para realizar un campamento de preparación de cara a su primera pelea de este año y la primera también, desde que sucumbió bruscamente ante el tailandés Srisaket Sor Rungvisai en septiembre del año pasado, mismo que le arrebató el invicto y la corona supermosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) seis meses antes.

Antes de partir hacia Costa Rica, el pinolero espera saber quién será el contrincante al que enfrentará en su retorno a los encordados y la fecha del pleito, debido a que la próxima semana viajará a Japón, junto a su manejador Carlos Blandón, para reunirse con el promotor Akihiko Honda y definir quién será el rival.

“Si Dios quiere la semana que viene viajaré con Carlos Blandón a Japón y la semana siguiente espero tener confirmación de mi rival y la fecha de la pelea. No tengo nombres de posibles rivales, pero sí puedo asegurar que haré peleas con oponentes a modo, para ir adaptándome. Espero que Blandón les dé buenas noticias. La categoría de las 115 es difícil, ahora llevaré las cosas con calma, no quiero apresurarme”, manifestó el Chocolatito.

Aunque le cuesta admitirlo abiertamente, Román entiende que tomó decisiones apresuradas en el pasado, como el haber aceptado una revancha inmediata contra el tailandés Rungvisai sin antes realizar una reyerta que le permitiera adaptarse a la categoría y afinar algunos aspectos en su tren de pelea. “No estaba adaptado al peso (115 libras), el cuarto título que gané fue en una pelea salvaje, nunca había tenido los ojos tan inflamados, (…) sentí que la pegada de mi rival era muy fuerte”, dijo.

Herrera dirige

En Santa Ana, donde González ya ha realizado otros campamentos previos a los combates que sostuvo contra McWilliam Arroyo, Brian Viloria y el propio Rungvisai para el primer choque entre ambos, Chocolatito se hará acompañar por su entrenador en jefe, Gustavo Herrera, por su preparador físico Alfredo Corrales y por su papá, Luis González, a quien apartó de su equipo de cara al combate ante Rungvisai de septiembre pasado.

En relación a ese tema, Chocolatito admitió que hubo motivos de peso que solo él y su progenitor conocen del porqué lo apartó, pero considera que ahora están muy unidos y dispuestos a trabajar como en años anteriores. “No me arrepiento de nada, hay cosas que ambos entendemos y por eso mis decisiones. Pero hay algo muy bonito que me dijo y me gustó: ‘hijo, ese día me dolió mucho’”, en referencia a su derrota contra el tailandés. “Siempre ha estado conmigo y ojalá Dios le dé muchos años de vida para que siga conmigo”, comentó Román.

Con los ánimos alzados, viendo el futuro con la premisa de que nadie borrará su legado en el pugilismo pinolero, incluso siendo el centro de cantidad de análisis sobre quién es mejor, si él o su mentor Alexis Argüello (q.e.p.d), pese que su criterio es rotundo: “Alexis es el más grande”, el “Chocolatito” correrá la milla extra en busca de nuevos éxitos.

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