Comerciante emprendedora

A sus 65 años doña Maribel Hernández asegura que todavía cuenta con suficiente energía para ganarse la vida todos los días en su tramo ubicado en el mercado Iván Montenegro.

Ella ofrece productos de plástico a quienes visitan la nave principal del centro de compras.

“Casi toda mi vida he sido comerciante. Desde chavala llegué al Oriental porque mi mamá tenía un tramo de bisutería. Ahí logre también el mío, pero lo dejé porque hicieron un enmallado en el sector y me dejaron arrinconada. Después me fui al Periférico y vendía los mismos productos, pero el mercado cerró. Luego me fui al Huembes ahí estuve solo unos cinco meses porque me ubicaron en un rincón. Hace más de 30 años vine a l Iván, y aquí me quedé”, dijo Hernández.

Cambio

Además, señaló que al principio vendía bisutería, pero al observar que no tenían mucha demanda decidió vender utensilios de plástico, como vasos, platos, baldes, panas, entre otros.

“Me estaba yendo bien, pero ahorita con la crisis las ventas se han bajado. Antes era buen negocio. Tengo 4 hijos, y a todos los he mantenido. Gracias a Dios he salido adelante porque todos son profesionales”, afirmó la comerciante.

En cuanto al precio de los productos que ofrece, explicó que la docena de vasos está entre C$120 y C$180. Los platos de melanina a C$25 cada uno, y los de plástico a C$15.

También coladores , cuyo precio depende de su tamaño y van desde los C$15 hasta los C$50.

De igual manera tiene de venta escobas plásticas a C$50 y palas a C$60, panas de todos los tamaños que se venden desde C$10 hasta C$35.

También cepillos para lavar ropa a C$20, y prensa ropa a C$15 la docena.

Asimismo, los baldecitos, que se utilizan para las sopas de los fines de semana, los ofrece entre C$40 y C$50.

“Los productos de plástico no están entrando al país, por eso no he surtido mucho mi tramo. Solamente estoy vendiendo los que tenía guardado. En el lugar que compro por mayor me dicen que no hay. Estas cosas vienen de Guatemala parece que no han hecho pedidos porque no quieren meter productos”, apuntó Hernández.

Añadió que la principal razón por la cual los mayoristas no se han abastecido son las bajas ventas.

“Hoy (miércoles) estuvo malo no he vendido ni una escoba ni pala. Apenas he vendido C$150, y ya me voy. El dinero que recogí ya me lo comí”, afirmó la vendedora.

En las tres décadas que tiene en el centro de compras asegura que ha visto llegar progreso como la instalación del nuevo techo de la nave central, pero ahora hacen falta abanicos para que haya más ventilación.

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