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Tres mujeres asesinadas

Una mujer de 64 años fue encontrada muerta ayer en su casa, ubicada en el barrio Julio Buitrago de Managua. María Lidia Argüello Montalván se convirtió en la tercera mujer asesinada esta semana.

Un vendedor del sector se percató del hallazgo, cuando a eso de las 6:00 a.m. al ingresar a la vivienda, cuya puerta estaba abierta, observó el cuerpo ensangrentado por heridas de arma blanca y tirada en el piso.

Argüello tenía previsto viajar a Guanacaste, Costa Rica, este 16 de agosto, para reunirse con cuatro de sus seis hijos.
En Managua vivía sola y vendía licor en pequeñas proporciones, por lo que familiares presumen que el o los autores del crimen podrían ser tomadores del sector.

La Policía utilizó la técnica canina y capturó a Carlos Alberto López Poveda, alias “El Sasa”, Rafael Bonilla Maltés y un tercer hombre que no fue identificado.

Dos muertes más

El pasado 9 de agosto en Masaya, Luz Lila Valle Naborío, de 87 años, también fue encontrada muerta en su casa, ubicada en el barrio El Repliegue.

Valle tenía golpe en todo el cuerpo. Los delincuentes aprovecharon que vivía sola y en la vivienda no había luz eléctrica.

Ayer fueron llevados ante la jueza Socorro López, del Juzgados Especializados en Violencia de Masaya, José Ariel Guevara Pérez y Rommel Joel Martínez Gutiérrez, acusados de violar y asesinar a Valle Naborío.

“Los acusados ingresan por la puerta de zinc que comunica a la calle, que no tiene seguridad y ya dentro de la propiedad, abren la única puerta principal de madera. Se dirigen a la víctima y violentamente la despojan de su vestimenta y consuman el acto sexual”, dijo el fiscal Israel Mayorga.

La víctima gritó: “Déjenme ya no aguanto, acordate que puedo ser tu madre a la que estás tocando. Quítenme a estos hombres de encima”, suplicaba la víctima. Sin embargo nadie la auxilió.

El médico forense determinó que Valle Naborío fallece a causa de trauma craneoencefálico y facial severo, realizado con objeto contuso más asfixia mecánica.

Martínez Gutiérrez intentó admitir los hechos para llegar a un arreglo extrajudicial con la familia, por lo que la jueza desestimó la admisión de hechos.

El pasado lunes, Óscar Adolfo Zeledón Rizo, de 26 años, le propinó un disparo en la cabeza a su esposa Ana Vargas Centeno, de 28, y luego se suicidó.

La desgracia ocurrió en una comarca de Yalí, Jinotega. La pareja dejó a un niño en la orfandad de 13 meses de nacido.

Desprecio por la vida

La violencia contra las mujeres se vive cada vez con más saña en el país. El Observatorio de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) contabiliza 33 mujeres asesinadas en lo que va del año, siendo febrero y mayo los meses con más crímenes.

Magaly Quintana, miembro de CDD, explica que el asesinato de mujeres mayores de 60 años evidencia claramente el desprecio que algunos hombres tienen sobre la vida de las mujeres y ese sentimiento de dominación sobre sus cuerpos producto de una educación machista.

“Estas ancianas son mujeres indefensas que si lo que quisieran es robarles basta con amarrarlas, pero no, lo que estamos viendo son agresiones sexuales, golpes y hasta cuchilladas. Esto evidencia la necesidad urgente de reeducar a la población a través de políticas públicas concretas. No es suficiente solo con lamentar, tenemos que educar”, dice Quintana.

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