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Sigue la toma de tierras

La Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic) estima que 28 propiedades, con extensiones de entre 5 y 1,500 manzanas, han sido invadidas por tomatierras en el contexto de la crisis sociopolítica que vive el país desde el pasado 18 de abril.

El área total afectada, asegura Upanic, asciende a 5,550 manzanas, reportándose fincas de uso agrícola, pecuario, habitacional, forestal, entre otros. Según el conteo de esa organización, 32.5% de las áreas afectadas por los tomatierras son mayores de 100 manzanas; 22.58%, son terrenos de 50 a 99 manzanas y 46.16% son terrenos menores a 50 manzanas. El problema se ha presentado en siete departamentos, pero Chinandega es el más afectado, de acuerdo con las denuncias que ha recibido Upanic. Del área total, el 43% se ubica en ese departamento; 25% en Managua; 11% en Rivas; 7% en Estelí; 7% en Matagalpa y 3% en Granada.

Las áreas agrícolas representan el 43% del área total afectada, en las que se cultiva caña de azúcar (826 manzanas invadidas), maní (731 manzanas), café (700 manzanas), plátano (40 manzanas), aguacate (40 manzanas) y sorgo (67 manzanas).

Las áreas pecuarias representan el 44%; las habitacionales, 7%; las forestales, 5% y otras, de carácter industrial y minero, 1%.

Violencia

“Estas acciones ilegítimas son ejecutadas por personas fuertemente armadas, despojando de la posesión a sus legítimos propietarios a través de la violencia y maltrato, con lo cual se está usurpando el dominio privado y vulnerando el derecho a la propiedad reconocido en la Constitución Política de Nicaragua”, manifestó Upanic.

Entre el 10 y 11 de junio pasado, alrededor de 1,000 personas invadieron la propiedad de 32 manzanas de tierra conocida como La Ceiba, en el sector conocido como Las Joyas, en Estelí. Ulises Herrera, uno de los propietarios de La Ceiba, de la Familia Herrera Molina, contó que “esas personas tienen instaladas champas de plástico y se han repartido el terreno”.

Los tomatierras se tomaron la propiedad en su totalidad.

“El segundo día de la toma, destruyeron un galerón de tabaco que estaba en la propiedad, valorado en varias decenas de miles de dólares. El zinc y la madera la usaron para hacer sus champas y otra parte la sacaron fuera de la propiedad”, narró Herrera. El afectado afirm ó que han acudido con el caso a las autoridades de Estelí, entre ellas el alcalde, Francisco Ramón Valenzuela, quien hizo público un comunicado en el que mencionó que “la alcaldía no tiene ninguna responsabilidad en las tomas de tierra”, que “la alcaldía llama a los tomatierras a no seguir invadiendo propiedades” y en tercer lugar “que la municipalidad tiene programas de viviendas, que desarrollan con dificultad, pero que pueden apoyar a los necesitados de lotes para casas”.

Sin embargo, el alcalde Valenzuela habría instado después a los dueños de propiedades afectados a tratar de persuadir por su cuenta a los tomatierras y a desalojarlos con armas de fuego, si era necesario, según Herrera.

“Ha habido varias propiedades tomadas (en Estelí). La de nosotros es la más grande. Y no se ha hecho nada. Ahorita nadie asume responsabilidad de desalojo. Ni la alcaldía, ni la Procuraduría, ni la Policía, ni el Ejército, ni el Poder Judicial”, señaló.

La propiedad La Ceiba históricamente se dedicaba a la siembra de tabaco. Según Ulises Herrera, era propiedad de su abuelo y ha sido traspasada de generación a generación.

Hoy la tiene en su poder de manera legal la familia Herrera Molina. Desde hace unos años, con el desarrollo de Estelí, la familia decidió lotificar el terreno, porque “ya prácticamente la propiedad se encuentra en el casco urbano”.

Otra de las propiedades tomadas en su totalidad y con violencia es la hacienda Hato Grande, en Villanueva, municipio de Chinandega.

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