Fervor en lavada de la plata

Largas filas rodearon ayer la Basílica Inmaculada Concepción de la ciudad de El Viejo, Chinandega, durante la tradicional Lavada de la Plata.

Católicos asistieron para limpiar los objetos de plata y pedir favores a la Virgen del Trono, en una tradición de más de 454 años.

Los asistentes frotaron con pedazos de algodón las bandejas, candelabros y recuadros, entre otros objetos.

Estos objetos son generalmente adornos que los creyentes han donado a la Virgen a lo largo de los siglos, en agradecimiento por favores recibidos.

“Con esto queremos dar a la Virgen un acto de servidumbre y agradecimiento de tantos favores y gracias de ella”, dijo el párroco de la basílica, Rodrigo Urbina Vivas.

Homilía

El religioso presidió una homilía en la basílica junto con el cardenal, Leopoldo Brenes, quien fue ovacionado por la multitud presente.

En la misa también participó el obispo de la Diócesis de la

ciudad de León, César Bosco Vivas, y el obispo de la Diócesis de Matagalpa, Rolando Álvarez.

La Lavada de la Plata, que se inició el 28 de noviembre pasado y finalizará mañana sábado, tuvo como día emblemático este jueves.

Asistencia

Durante los 10 días de celebración se espera la asistencia de, al menos, 8,000 creyentes quienes disfrutan de serenatas, bailes o pagan múltiples promesas.

La Lavada de la Plata es una costumbre que nació en Nicaragua en el siglo XVI, que consiste en que los fieles católicos acudan a la Basílica de El Viejo para limpiar, generalmente con paños, los tesoros de la Virgen del Trono, que son principalmente de plata.

La fe católica considera que, al limpiar la plata de la Virgen

del Trono en Nicaragua, lavan las impurezas de sus almas.

Santuario

Los devotos llegan de todos los puntos de Nicaragua e incluso es común ver ciudadanos de otros países de Centroamérica, que aseguran haber recibido favores de la Virgen. La Basílica de El Viejo es considerada un Santuario Nacional del catolicismo en Nicaragua.

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