GIEI señala a posibles autores de ataques en Matagalpa

El informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI) señala que las primeras acciones armadas para desmantelar los tranques sucedieron a menos de un mes de iniciadas las protestas, y uno de los primeros registros del uso de armas de guerra contra manifestantes ocurrió en la norteña ciudad de Matagalpa, donde murieron tres protestantes, el 15 de mayo.

De acuerdo con el informe, fuerzas combinadas de la Policía Nacional y grupos de choque realizaron una serie de operativos con el propósito de despejar la principal vía de acceso hacia la ciudad que había sido tomada por los manifestantes, “lo cual suscitó una serie de enfrentamientos que arrojaron un saldo de tres personas muertas y decenas heridas”.

“Fueron los primeros episodios en los que se registraron víctimas fatales en esa localidad y constituyó la primera ocasión en la que dicha fuerza (policial) utilizó armas de fuego y desplegó un acción formal de relevancia en hechos violentos dentro de la ciudad”, señala el documento.

El primer día de ataque, al principal tranque en Matagalpa, hubo tres fallecidos y se reportaron al menos 40 heridos. Foto: Francisco Mendoza

Ese día, junto a los tres fallecidos, se reportaron, al menos, 40 heridos. Los nombres de las víctimas confirmadas por el GIEI son Luis Alberto Sobalvarro Herrera (quien fallecería tras casi dos meses de hospitalización), José Alfredo Urroz Jirón y Wilder David Reyes Hernández.

En los listados de personas fallecidas elaborados por organismos de derechos humanos y por la Comisión por la Verdad figuraba además una persona identificada como Henry Aráuz; sin embargo, la información recogida por el GIEI indica que esa persona sobrevivió, tras ser herida durante los sucesos del 15 de mayo en Matagalpa.

El ataque mortal

La información contenida en informe, explica que el 15 de mayo, fecha en que ocurrió el ataque armado, al principal tranque ubicado en la ciudad, antimotines y oficiales de línea iniciaron un operativo valiéndose de gases lacrimógenos, balas de goma y piedras contra los manifestantes que estaban ubicados en las inmediaciones del comisariato de la Policía. Esta primera fase del operativo concluyó cuando los efectivos policiales fueron replegados hacia el sector del comisariato; y varios párrocos católicos se presentaron al lugar para mediar la salida de los policías del sector.

Posteriormente en horas del mediodía inició una segunda ofensiva, la cual se extendió e intensificó sus niveles de violencia hasta cerca de las 4:00 p.m. Ya para entonces las autoridades policiales contaban con el respaldo de civiles entre ellos trabajadores de la comuna matagalpina.

“A su vez, tal como puede verse en los registros audiovisuales, otro grupo de civiles ingresaría luego a través de la Facultad Regional Multidisciplinaria de Matagalpa (UNAM-FAREM Matagalpa) para llegar hasta el comisariato antes acción facilitada por la propia policía. Horas antes, estos grupos habían arribado en camionetas hasta la Estación Policial Carlos Fonseca Amador (ubicada en centro de la ciudad, frente al parque Morazán) para trasladarse desde allí hasta el predio universitario mencionado y luego al comisariato antes mencionado, una acción facilitada por la propia policía. La información disponible indica que algunos integrantes de este grupo habrían portado armas de fuego”, precisa el texto.

Además, la información recogida por los especialistas y difundida también por medios periodísticos se aduce presencia de francotiradores apostados en el cerro El Calvario y sobre las laderas de los barrios Francisco Moreno y El Tambor.

“Además de ‘aturdidoras’ y gas pimienta, se encuentra probado que durante los enfrentamientos producidos en esta segunda fase, la Policía Nacional utilizó armas de fuego”, dice el texto.

Funcionarios involucrados

Por otra parte, el documento que dedica un capítulo completo de su reporte a los hechos ocurridos en la ciudad de Matagalpa, destaca entre otros aspectos, que funcionarios públicos, tanto del gobierno central como municipales, estuvieron involucrados en los actos de represión contra los manifestantes desde que iniciaron las protestas.

Según el GIEI, el 21 de abril al despuntar las manifestaciones antigubernamentales, se registró el primer enfrentamiento entre simpatizantes del Gobierno y protestantes.

De acuerdo con los testimonios recabados en el reporte, los hechos tuvieron lugar en las inmediaciones del parque Rubén Darío, en esa zona el grupo afín al Gobierno atacó con piedras y morteros artesanales a una manifestación; entre los atacantes se encontraban dos funcionarios públicos: Otoniel Aráuz, juez suplente de San Ramón y Sébaco, quien según evidencia de vídeos y fotografías habría accionado un arma de fuego. “Se trata de un arma automática, de tipo subfusil (posiblemente Skorpion VZ 61) y constituye un arma de guerra”, dice el documento.

Agrega que también los vídeos registran el momento en que “un grupo de manifestantes arremetía contra el funcionario y la posterior persecución y golpiza a la que este fue sometido.

Se ha informado además al GIEI que Otoniel Aráuz era uno de los responsables de logística de los grupos oficialistas que actuaron ese día”.

El otro funcionario directamente en actos represivos es Jorge Luis Pravia, a quien puede verse en algunas fotografías arrojando piedras. Pravia es delegado municipal del Ministerio de Educación y ha ejercido otros cargos públicos de relevancia en Matagalpa tales como la presidencia del Consejo Electoral Municipal.

Alcalde también es señalado

El reporte también indica que el alcalde de la ciudad, Sadrach Zeledón, habría desempeñado un rol preponderante en la represión que incluyó entre otras acciones, la movilización de fuerzas de choque en vehículos de la municipalidad, el ataque con morteros y piedras por grupos de choque contra un grupo de manifestantes que se desplazaban a bordo de motocicletas que se habían apostado en la gasolinera UNO La Virgen (próxima a la salida a Managua).

“Otros registros audiovisuales permiten observar que en algún sector próximo a esa misma gasolinera (cuya cartelería se aprecia en las imágenes) se encuentra una persona que, según información proporcionada al GIEI, sería el propio alcalde de la ciudad. Puede vérselo rodeado de personas de civil que portan bidones y se escuchan referencias a bombas molotov y gasolina”, menciona el texto.

Otras Noticias